El espacio de supervisión del A.T  o del equipo de asistentes terapeuticos es imprescindible para poder enmarcar el trabajo realizado por el grupo terapéutico.

Una supervisión directa es un espacio de trabajo para analizar los ejes centrales del día a día del acompañamiento, como lo son el manejo de la transferencia y contratransferencia, las situaciones temidas y las dificultades cotidianas en el desempeño de las funciones terapeuticas, etc.

La supervisión y evaluación del dia a dia del AT permite analisar la tarea e intervenciones de esto temas son tomados en consideración para la continuidad o reelaboración del accionar terapéutico.

Para que sirve la supervisión de un acompañante terapeutico

La supervisión sirve como espacio de reflexión más allá la coordinación de un Psicólogo o la dirección operativa del psiquiatra.

Durante el cumplimiento de los turnos de A.T, más allá del aval teórico se necesita una supervisión individual practica de parte de un coordinador independiente durante el desarrollo del trabajo.

La demanda de supervisión para un caso puede surgir de los ATs, el Coordinador e incluso por el Psiquiatra.

Un espacio de supervisión eficaz se prepara a partir del trabajo realizado entre la psicología/o los ATs y los coordinadores

En este momento de supervisión se reelaboran los días de trabajo.

En esta espacio se puede reelaborar las situaciones vivenciadas, la implicancia de los ATs y su resonancia en el tratamiento.

Los temas elaborados son tan diversos y singulares como cada caso: responsabilidades, agotamiento al realizar turnos de varias horas, falencias a partir de fallas en el encuadre, vicisitudes de la internación, manejo de teléfono celular por parte del paciente y los Ats, acceso familiar al tratamiento, etc.

De igual manera se trabaja la reelaboración de los sentimientos contratransferenciales surgidos en el paciente y la familia.

Este espacio también sirve para reconocer el accionar de los A. T en el trabajo del logro de los objetivos propuestos por la terapeuta, a partir de un diagnóstico presuntivo en el cual la constatación de éste es fundamental para establecer una coherencia con el logro de los objetivos terapéuticos.

El espacio de supervisión propone un trabajo de las dificultades, que son muchas y variadas, para permitir el cuestionamiento y replanteo de temas propios del AT como son:

  • Legalidad del accionar del A.T
  • Honorarios, cobro de los mismos
  • El lugar del A.T y el terapeuta
  • Responsabilidades y límites del accionar del A.T

El espacio de supervisión y formación son inseparables y absolutamente necesarios.

Las supervisiones mientras transcurre el tratamiento, es un espacio ideal para elaborar las escenas temidas, las fantasías y sentimientos con respecto al rol del AT, el paciente y su tratamiento.

Este trabajo de supervisión posibilita manejarse como parte de la vida cotidiana del paciente en tratamiento, pero sin dejar de tener en cuenta el objetivo más importante, el de contención y ser un mediador de resocialización.